

APADRINAMIENTO DE LOS TITIS DE GEOFFROY POR JUAN VEGA ARQUITECTOS
El Centro de Conservación de la Biodiversidad Zoobotánico Jerez-Alberto Durán ha incorporado un nuevo padrino a su programa de apadrinamiento de especies. La empresa Juan Vega Arquitectos.La delegada municipal de Protección Animal, Carmen Pina, ha dado la bienvenida a Juan Vega Arquitectos como nueva entidad colaboradora del Zoobotánico de Jerez. Este patrocinio refuerza el compromiso compartido con la conservación de la biodiversidad, la educación ambiental y la investigación. Además, la empresa ha sido la encargada de diseñar el proyecto técnico para la futura transformación del entorno situado junto al restaurante, contribuyendo así a la mejora de las instalaciones y de la experiencia de los visitantes del parque.
Gracias a la colaboración de Grupo Carrod, el Zoobotánico de Jerez podrá desarrollar dos importantes proyectos destinados a mejorar tanto la experiencia de los visitantes como los espacios educativos del centro.La primera actuación consistirá en la transformación de la actual instalación de martinetes, espátulas, grullas damiselas y moritos en una pajarera de inmersión. Este nuevo concepto permitirá al público acceder al interior del recinto y observar a las aves desde una perspectiva más cercana, favoreciendo una experiencia más participativa y enriquecedora. La segunda actuación contempla la creación de un aula educativa multiusos en el espacio que anteriormente ocupaban las instalaciones de murciélagos y loros. Este nuevo equipamiento ampliará los recursos destinados a la educación ambiental y servirá para el desarrollo de actividades formativas, divulgativas y de sensibilización dirigidas a visitantes de todas las edades.


El tití de Geoffroy es un pequeño primate originario de los bosques atlánticos del sureste de Brasil. Se reconoce fácilmente por su llamativa cabeza y cuello de color blanco, sus característicos penachos negros bajo las orejas y el contraste de tonos grises, naranjas, blancos y negros que presenta en el resto del cuerpo pesa entre 300 y 400 gramos y mide alrededor de medio metro de longitud, aunque más de la mitad corresponde a su larga cola anillada y se alimenta de una amplia variedad de frutas, insectos y pequeños vertebrados.
Gracias a su buena capacidad reproductiva en cautividad, es una de las especies de tití más habituales en los zoológicos. En la naturaleza está catalogado como especie de preocupación menor y desempeña un importante papel en el equilibrio de los ecosistemas forestales.
